
En verano también, pero cada cinco años, se celebran las Fiestas del Cristo de la Misericordia (Fiestas Lustrales), compartiendo programa de actos con las de San Roque, pero aportando números extraordinarios y espectaculares como los fuegos del risco y el desfile de artísticas carrozas diseñadas y elaboradas con paciencia y esmero por la gente de la localidad. Para la ocasión las calles y plazas del casco histórico se visten de auténtica gala, poniéndose de manifiesto la gran capacidad creativa que poseen los garachiquenses en estos menesteres.