
Garachico no se pudo recuperar económicamente del que es el acontecimiento más trágico de su historia: la violenta erupción volcánica que, anunciada con temblores de tierra en los días previos, se inició al amanecer del 5 de mayo de 1706 en la parte alta del pueblo, en una zona llamada Trevejo. Los ríos de lava fluyeron hasta llegar al acantilado y caer, hacia las nueve de la noche, sobre el puerto, sepultando e inutilizando buena parte del mismo. El volcán, bautizado con el nombre de Montaña Negra y conocido también, por el lugar donde surgió, como Volcán de Trevejo, estuvo unos cuarenta días en activo y los habitantes, impotentes, abandonaron paulatinamente la villa. No hubo víctimas pero el desastre acabó con la preponderancia portuaria de Garachico.