
La artesanía tiene su máximo exponente en la Feria Comarcal de Artesanía que tiene lugar, cada verano, cuando se aproximan la Fiesta y la Romería de San Roque. Los más variados productos artesanos isleños elaborados en madera, piedra, barro, cuero, palma, mimbre o textil, se exponen a la venta pública durante dos días.
El recinto ferial se reparte entre el interior de la Casa de la Cultura (claustro del ex convento franciscano), la glorieta de San Francisco y la plaza de la Libertad. Artesanos de toda la Isla, especialmente del norte tinerfeño, hacen alarde de su habilidad y maestría junto a otros artesanos que elaboran productos no autóctonos.
También la repostería tradicional está bien presente a través de muchos puestos que venden los dulces más típicos. Numerosos ventorrillos hacen las delicias de los que visitan la feria, al facilitarles la degustación de los platos propios de la fiesta canaria regalos con buenos vinos del país. Esta gran exhibición del costumbrismo canario se completa con muestras de folclore y de deportes autóctonos.