Detalle de Evento

16 Ago
12:00 am to 12:00 am

Fiestas Patronales en honor a San Roque y Santa Ana

El sentimiento de pertenencia es una de las sensaciones más gratificantes para el ser humano. Formar parte de algo hace que nos desarrollemos como personas y que nuestro potencial, unido al del resto de la comunidad, dé grandes resultados. La clave está en conseguir crear vínculo entre todos esos agentes y coordinarse para dar lo mejor de cada uno.

 

Normalmente, estos nexos de unión se crean gracias a una meta o un objetivo. En el caso de nuestro Garachico y de nuestras fiestas patronales, San Roque y Santa Ana son los motivos que nos llevan a ser capaces de dar lo mejor de nosotros. Todos aportamos nuestro granito de arena a estas fechas tan especiales. Se nos infla el pecho de orgullo y disfrutamos con lo que hacemos.

 

No hay mejor manera de presumir de municipio que ver cómo el viento mece las cintas de colores y cómo nuestro pueblo se llena de color. No hay mejor manera de ensalzar nuestras tradiciones que ver el cielo de la glorieta de San Francisco surcada por un trazado de color y ver a las romeras que nos regalan sus sonrisas cada año. No conozco día como el de San Roque que comenzando desde tan temprano aún siga conservando la tradición al caer la noche.

 

Todos estos sentimientos, quedándome corto al enumerar, son emociones comunes en todos los pueblos. Desde los paganos a los religiosos, siempre hay motivos por los que ilusionarse. Porque la ilusión es elmotor de todo y de eso también vivieron nuestros patronos. De la ilusión por sanar y de la ilusión de ser un referente para el resto. Detrás de cada carreta, cada romera, cada acto de nuestras fiestas alguien se ha encargado de meter la llave, girarla y arrancar el motor necesario para que la ilusión gire, nos contagie y haga que todo ruede.

 

Las personas son el combustible necesario para que todo funcione. Por eso, el valor humano de unas fiestas como estas es inmenso. Desde mi responsabilidad como alcalde de Garachico he visto como todos y cada uno de nuestros vecinos, año tras año, siguen acudiendo a la cita. Y si no pueden estar, siempre recuerdan desde la distancia que la Villa y Puerto les espera el próximo año.

 

No pierdan nunca la ilusión y no apaguen su motor. Mis ánimos para todos los que se embarcan en la aventura de ser parte activa de estas fiestas. Estoy seguro de que una vez finalizada habrá mucho de lo que sentirse orgulloso.

 

Por la pertenencia y por la ilusión. Por Garachico. Por Santa Ana y San Roque. Y por disfrutar de momentos únicos y generar nuestro propio baúl de los recuerdos.

 

¡Viva Santa Ana! ¡Viva San Roquito!